
1 de agosto de 1914. Cuatro días después de que el Imperio Austrohúngaro declare la guerra a Serbia a causa del asesinato del archiduque de Austria en Sarajevo, Alemania declara la guerra a Rusia y Francia ordena la movilización general. El 3 de agosto, Alemania declarará la guerra a Francia y el 4 de agosto sus tropas violarán la neutralidad de Bélgica. Todas las grandes naciones europeas entraron en el conflicto convencidas de que sería corto. La propaganda decía que esta guerra -que duró cuatro años y provocó ocho millones de muertos- sería la última de las últimas.
La larga dimensión de agosto se caracteriza por el calor húmedo y las migraciones que algunos fingen voluntarias: miasma, huida, caos, excesos de los sentidos, como cuando había aviso de pestilencia y las gentes huían entre vahos de azufre.
La estación Montparnasse está en la calle de La Partida.
El bollo suizo es un mito… ¿lésbico? (¿Puedo ser tachado de homófobo por esta frase? Sin embargo, los apóstoles de lo correcto ¿no suelen promulgar leyes de peligrosidad social y de vagos y maleantes?)
Algunas tribus helvecias adoran a un chorro de agua y a una noria.
En Mendicuague borran un parque porque la ciudad pertenece a los coches.
El no-acontecimiento. (¿Algo como esta entrada?)